¿Qué estás haciendo para reducir las emisiones de carbono?

¿Qué estás haciendo para reducir las emisiones de carbono?

¡Las emisiones de carbono son una problemática con la que nos encontramos a diario! Y es que, la situación sigue empeorando y, el impacto que las actividades de carácter artificial tienen sobre el mundo,es algo que debemos reflexionar y tener muy presente tanto de forma individual, como colectiva. 

¿Estamos haciendo algo para evitar este daño irreversible en la naturaleza? ¿Sabes cómo podrías contribuir a la mejora de esta complicada situación?

La huella de carbono ¿Qué es exactamente?

Cuando hablamos de huella de carbono, hacemos referencia a la totalidad de gases relacionados con el efecto invernadero que una persona, entidad o evento determinado despiden por sí mismos. Dichos gases son conocidos como:las emisiones de carbono.

La huella de carbono es, por tanto, una manera de medir las emisiones de carbono que se basa en el carácter individual de dicha actividad. Las emisiones de carbono, al transformarse en huellas de carbono, lo único que hacen es adquirir un carácter específico que se encuentra unido de manera indefectible a la circunstancia o persona que la provoca. 

¿Cómo podemos contribuir a la disminución de las emisiones de carbono?

Para lograr que las emisiones de carbono disminuyan y a vivir de una manera amigable con el planeta en el que vivimos, entender lo que implica el concepto de huella de carbono es esencial. 

Y es que la huella de carbono de cada actividad que llevamos a cabo es la clave para controlar las emisiones de carbono. Así, si tenemos en cuenta que cada una de las actividades que llevamos a cabo a lo largo del día suponen un gasto de energía e influyen de manera negativa en el medio ambiente, podremos comenzar a trazar un plan b. 

Entonces, ¿deberemos revisar los propios hábitos de forma inmediata?

Existen varios parámetros que sirven para medir la huella de carbono y con el objetivo de brindar un panorama claro sobre qué aspectos de la propia rutina son poco favorables con el medio ambiente. 

Si buscamos en internet, seguramente encontraremos bastante información útil al respecto. No es algo que pueda lograrse de un día para otro, pero no por ello debemos rendirnos. Al contrario, lo ideal es mentalizarnos de que todo tiene un proceso, y los beneficios a medio y largo plazo serán muy favorables. 

En primer lugar, deberemos abordar todas aquellas actividades que impliquen directamente emisiones de carbono significativas, para así saber que, en caso de querer reducir la huella de carbono propia, será preciso evitarlas o llevarlas a cabo de formas alternativas. 

El uso del automóvil, por ejemplo, influye de forma significativa en la huella de carbono, ya que las emisiones de carbono que implica son bastante elevadas. Para evitar este daño, muchas personas optan por usar el transporte público (el cual también emite dichos gases pero, al llevar varias personas, el impacto en el ambiente se mide comparando el daño que se produciría si cada una de ellas usa su propio vehículo).

Los residuos en sí mismos, dado los procesos que se requieren para tratarlos (los cuales implican una gran emisión de gases), también representan un daño para el medio ambiente. Por esta razón, es que se debemos seguir haciendo énfasis en la importancia de reciclar: ¡desde nuestro propio hogar podemos reducir la cantidad de residuos! ( utilizando menos papel o reutilizando aquellas cosas que aún tienen vida útil) 

La huella de la vida debe ser medida por cada individuo, controlada de forma coherente y reflexionada a nivel individual y colectivo. Empieza la cuenta atrás…

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