La economía circular: clave en la lucha contra el cambio climático

La economía circular: clave en la lucha contra el cambio climático

Entre las posibles medidas que tenemos para evitar el cambio climático, encontramos la opción de apostar por la economía circular. Este modelo productivo se basa es un sistema regenerativo donde consumimos menos recursos, generamos menos desechos y reducimos el gasto de energía disminuyendo las fugas.

Economía circular y cambio climático

Es muy importante que incorporar este modelo  en nuestros hábitos de consumo y  procesos de producción, debido a su gran impacto. Podemos reducir hasta un 55% de las emisiones mediante la transición a las energías renovables y, podríamos lograr el otro 45% mediante el cambio en la forma de cultivar las tierras, en cómo producimos los alimentos y en la forma de fabricar los bienes.

De ese 45%, a su vez, podríamos reducir la mitad de las emisiones actuando sobre cinco sectores concretos que son: el acero, el aluminio, la alimentación, los plásticos y el cemento, puesto que son los causantes de la emisión de más de nueve millones de toneladas de CO2. Una segunda tarea sería reducir la otra mitad, en la que debemos introducir cambios en la utilización de las nuevas tecnologías, en los hábitos alimenticios y en la captura del carbono. Por ejemplo, cuando se diseña un producto, no solo se debe pensar en su utilidad o en que sea ecológico, también se debe establecer qué ocurrirá con cada uno de sus componentes cuando ya no sirva.

Principios de la economía circular

Es posible lograr todos estos cambios necesarios gracias a los pilares en los que se asienta la economía circular, ya que evita muchos de los efectos negativos para el medio ambiente.

1.- Cuando eliminamos los residuos y la contaminación en la producción de los bienes, reducimos la emisión de carbono en toda la cadena de producción.

2.- Al seguir usando los mismos materiales y los productos, no es necesario la transformación de nuevos materiales ni utilizar por tanto más energía. De esta manera emitimos mucha menos contaminación.

3.- Lograr una regeneración de los entornos naturales produciría un aumento en la capacidad de capturar carbono por parte del suelo y de los productos fabricados. En la actualidad, en las tierras de cultivo solo hay un 1% de materia orgánica, si lo aumentamos hasta el 3% se podría capturar el carbono generado por toda la industria durante décadas.

Medidas e ideas para llevarlo a cabo

Estas medidas de uso y de consumo sostenible son muy variadas y numerosas. Podemos encontrar cientos de casos y aplicaciones en la vida diaria y en el modo de producir bienes para ponerlas en práctica. Un ejemplo sería Sea2see, que recoge cabos de pesca y todo tipo de residuos plásticos del mar para fabricar gafas de sol.

Los negocios de reutilización o reacondicionamiento son muy importantes en este tipo de economía, permiten alargar la vida de los productos evitando un nuevo uso de materiales y de la energía necesaria para transformarlos. Así, encontramos las empresas de reparación y reacondicionamiento de móviles, las que permiten rellenar o reutilizar sus envases y las que rediseñan sus embalajes para usar menos materiales o utilizar material reciclado.

Durante los próximos años van a surgir nuevas ideas para luchar contra la contaminación y para transformar la economía y tienen que ser apoyadas. ¿Conoces nuestros proyectos? Únete a nosotros y podrás ayudar a salvar a los corales de la extinción, e incluso evitar la deforestación de la Amazonía.

La economía circular es un método para combatir el cambio climático ya disponible para aplicarlo, visita nuestra página web y pregúntanos cómo puedes empezar a transformar tus hábitos.

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