Empieza tu propio huerto de germinados

Empieza tu propio huerto de germinados

¿Quieres cultivar tus plantas favoritas a partir de una semilla? Desde STPN te damos una guía fácil y práctica. 

Para empezar, te damos una lista de las semillas fáciles de germinar: 

  • Vegetales: frijoles, brócoli, col, repollo, coliflor, apio, berenjena, lechuga, cebolla y tomate.
  • Hierbas: albahaca, manzanilla, cebollín, cilantro, eneldo, hinojo y orégano.

¡Empecemos! 

¿Cómo germinar las semillas?

1. Prepara las semillas: define que tipo de plantas quieres, de esto depende su cuidado. Igualmente puedes comprar una mezcla de semillas sin suelo. En esta guía vamos a utilizar como ejemplo las semillas del tomate. Debes seleccionar un tomate que se vea maduro, fuerte y sano y extraer una o dos semillas, luego debes ponerlas en un papel absorbente o servilleta y dejarlas secar.

2. Alista el contenedor: prepara un recipiente que pueda ayudar a retener la humedad.  Emplea materiales reciclados, como botellas plásticas que no uses o recipientes de madera, estos deben tener orificios para que ayude a la filtración del agua.

3. Prepara la tierra:  lo ideal es usar tierra para cultivar semillas, una mezcla fresca y estéril que garantice plantas sanas y libres de enfermedades. Sin embargo, también puedes emplear tierra de tu jardín o de tus plantes de interior, pero debes seleccionarla con mucho cuidado, ten en cuenta que sea una tierra oscura, que sea su textura sea ligera, con granos finos. 

Antes de llenar tus recipientes, usa un balde para humedecer la tierra (no empaparlo) llena los recipientes depositando la tierra firmemente para eliminar espacios.

4. Comienza a plantar: depende el tipo de semilla será la profundidad a la cual será plantada, por ejemplo, las semillas más grandes deben ser enterradas del todo. 

En el caso de las semillas de tomate, haz pequeños huecos en la tierra y deposita las semillas (planta dos semillas por maceta) y esparce por encima una capa de tierra de aproximadamente medio centímetro.

Humedece las semillas recién plantada rociándolas con un poco de agua. Para acelerar la germinación, cubre las macetas con una envoltura de plástico o con la tapa del recipiente. Esto ayuda a mantener las semillas húmedas antes de que germinen. 

Encuentra un lugar cálido para colocar los recipientes (que es otro de los factores que afectan la germinación de las semillas) y mantén el contenedor fuera de la luz solar directa.

5. Cuida su crecimiento: a medida que crecen las plantas, riega las macetas manteniendo la tierra húmeda pero no empapada. Revisa tus semillas con frecuencia para ver si han brotado. El tiempo de germinación de las semillas varía, en el caso del tomate, toma entre tres o cuatro días para germinar. Una vez que hayan brotado, ventila el recipiente abriéndolo un poco.

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