¿Cómo funciona el mercado de bonos de carbono?

¿Cómo funciona el mercado de bonos de carbono?

A medida va surgiendo una mayor concienciación sobre el cambio climático y sus terribles consecuencias, para los ecosistemas y todos los seres vivos, el mercado de bonos de carbono suena cada vez más en los medios.

Se perfila así, dicha opción, como una de las medidas más innovadoras y disruptivas en la reducción de emisiones de CO2, uno de los principales Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Pero ¿qué es un bono de mercado?

Los bonos de carbono

También conocidos como créditos de carbono, están planteados como un mecanismo internacional para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2), reduciendo de esta manera el calentamiento global, una de las más peligrosas consecuencias del cambio climático.

Pagando dichos bonos, las empresas que los adquieren tienen derecho a generar emisiones, considerando estas como un bien de tipo canjeable.

Los bonos de carbono permiten adquirir un Certificado de Emisiones Reducidas (CER). Así, un CER equivaldría en el mercado de bonos de carbono a una tonelada de dióxido de carbono que le ahorramos al planeta.

El origen del mercado de bonos de carbono

Los bonos de carbono surgieron como uno de los tres mecanismos propuestos en el Protocolo de Kioto. La idea es recompensar a las empresas que menos contaminen, y multar a las que contaminan más de lo permitido.

Esto fue de especial relevancia para convertir a las empresas en actores del cambio contra el cambio climático; y en especial en naciones muy industrializadas, que además cuentan con una legislación que hace obligatorio para ellas encontrar y aplicar estrategias para reducir las emisiones de GEI—especialmente el CO2.

El funcionamiento del mercado de bonos

Dependiendo de la actividad que realicen, las empresas tienen una cantidad máxima permitida de emisiones. Pero este no es el único criterio: también cobran especial relevancia el tamaño de las empresas y el proyecto en que se encuentran implicadas.

La importancia de los proyectos, que deben ser verdes, responde a la obligatoriedad de que un mismo bono de carbono no puede ser aplicado a más de un proyecto.

Cuando las empresas necesitan emitir más de lo permitido, entran en juego los bonos de carbono—equivalentes a toneladas, como explicamos antes—, de manera que, al tenerlos en su posesión, puedan emitir la cantidad equivalente de CO2.

Comercializar con bonos de carbono

No obstante, si las empresas producen un exceso de emisiones inferior al que tenían permitido gracias a la adquisición de bonos de carbono, estos pueden ser comercializados en el mercado de bonos de carbono.

Vender los bonos es una excelente manera otorgar el derecho a otras empresas que lo necesiten. Sin embargo, en el mercado de bonos de carbono las empresas deben abonar el precio monetario que fije, bien el vendedor, o bien el propio mercado.

Ventajas de participar en el mercado de bonos de carbono

Los beneficios que obtienen las empresas cuando pasan a formar parte del mercado de bonos de carbono son varios. En primer lugar, mejora su reputación, amortiguando riesgos y permitiéndoles posicionarse, ante la opinión pública, como líderes en la lucha contra el cambio climático.

También, resulta muy ventajoso el que la reducción de emisiones que llevan a cabo se realiza respetando los más altos estándares de calidad gracias a la verificación de terceros.

Como se puede apreciar, el hecho de que se estén creando y perfeccionando sistemas en la lucha contra el calentamiento global y las emisiones de GEI es un reflejo no solo de una mayor concienciación; también de la urgencia que requiere la crítica situación del planeta.

Y recuerda que, con las tarjetas de compensación de Save The Planet Now, tú también puedes convertirte en un actor del cambio, apoyando proyectos sostenibles con el medioambiente y mitigando así la huella de carbono que generas día a día con tu hogar y tus actividades.

¡Súmate al cambio!

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